WaterMark_2018-05-10-23-26-11.jpg

Carta a Edgar Hernández

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone

Por: Miriam Olivera/ Columna Deportiva ⚽️

Voces libres

A pocas horas de disputarse el partido más importante de este año te escribo esta carta como una aficionada al futbol. Una que desde hace un par de años gracias al trabajo ha tenido la oportunidad de vivir cada encuentro desde un lugar especial… la cancha, sí, ahí entre los jugadores y la afición. Un lugar privilegiado desde el que se puede observar todo de cerca.

Llegaste en un momento complicado. Después de una excelente campaña en la fase regular, la afición presenció una dolorosa eliminación en los Cuartos de Final, no sólo se había ido la ilusión de levantar la primera copa, sino que fuimos testigos del ascenso de Lobos BUAP a la Primera División, y como si eso no hubiera sido poco, se anunciaba la partida del capitán y guardameta, Lucero Álvarez a ese equipo.

El puesto estaba vacante, tu antecesor había dejado la vara muy alta, y la expectativa crecía cada día. Finalmente el día que Santiago San Román se reunió con la prensa para anunciar a los refuerzos, pidió un voto de confianza especialmente para los hombres de experiencia. Ante los presentes te asignó una de las tareas más importantes; no sólo defenderías el arco, sino que serías uno de los encargados de encausar a un cuadro lleno de jóvenes. Casi un año después, con total seguridad puedo decir que has cumplido con la encomienda, no hay nada que reprochar.

Desde el primer encuentro supiste ganarte a la afición. Quien por primera vez te viera defendiendo los colores de Alebrijes bien pudo haber pensado que llevabas años en este club, saliste decidido a hacer historia y lo has logrado; empezaste a escribirla mucho antes de convertirte en uno de los héroes de la final del Apertura 2017.

Hace poco, durante una entrevista te pregunté cómo te gustaría ser recordado en Oaxaca; me dijiste que al final, te gustaría que eso lo respondiera la afición. Hoy, después de leer muchos comentarios en redes sociales, y haber tenido la oportunidad de platicar con algunas personas de las que han estado desde el principio apoyando a este equipo, puedo decirte que sin duda te recordarán; no sólo como un excelente portero, o el capitán que levantó la primera copa. Contar de ti en un futuro será hablar de ese hombre que resurgió en Oaxaca, el que vino decidido buscando una revancha y la encontró, el guardameta y guía que ganando o perdiendo siempre salió a dar la cara, a darle esperanza a la gente por más complicado que luciera el panorama, para este punto quizá habrá quien diga que ese es el trabajo de un líder y sí, pero a ti era fácil creerte porque el discurso siempre fue acompañado de acciones, porque te vimos morirte en la raya y luchar hasta el final. Porque bien plantado en tu posición supiste dar confianza a tus compañeros, porque tu pasión contagió siempre a los asistentes, no por nada en más de una ocasión puestos en pie, se unieron en sola voz para corear, ¡portero, portero, portero!… tampoco es casualidad escuchar a los niños gritarte después de un partido, o saber de más de uno que juega a ser tú.

Contar tu historia, también será hablar del hombre que orgulloso mostró el escudo en una celebración, o del que con la voz entrecortada y con lágrimas en los ojos dedicó el campeonato a un amigo fallecido, recordándonos que antes que futbolista es un ser humano. Quienes hemos perdido a personas importantes que siempre nos impulsaron a ser mejores; te entendemos, no hay sensación más extraña que esa; de celebrar y no verlo ahí, sin embargo; creo que la mejor manera de honrar su memoria siempre será seguir luchando por conquistar nuevas metas. Objetivos importantes como el que se trazaron al inicio de este torneo. Están a pocas horas de disputar un encuentro importante y una vez más tu posición exige que lo des todo, que animes a tu equipo como capitán y hombre de experiencia. Hoy, el escenario luce casi imposible pero, al final, de esto; se trata la vida; de arriesgarse, ya no hay nada que perder y sí mucho que ganar. Como dice ese poema que se le atribuye a Charles Chaplin; “perder con clase y vencer con osadía”… la inmejorable oportunidad de seguir escribiendo una gran historia para Oaxaca.

Este sábado se cierra un año de intenso trabajo… no sé lo que habrá para ti en el futuro, pero sin duda, como hombre de fe, (ese que antes y después de cada encuentro hemos visto levantar las manos y la mirada al cielo), estoy segura que confías en que los días por venir serán mejores.

Deseo que por mucho tiempo Oaxaca y Alebrijes, ocupen un lugar importante en tu corazón. Es cierto que no llegaste al equipo con la plantilla más cara, o el que tiene el estadio e instalaciones más imponentes, (lo que últimamente parece muy importante), estás en uno de los estados con el mayor índice de pobreza del país pero confío en que durante este tiempo con tus propios ojos y gran corazón comprobaras que la riqueza de este lugar va más allá del dinero. Con lo “poco” siempre se lucha por lograr imposibles, nuestra historia es sinónimo de grandes hazañas.

Sin temor a equivocarme, te puedo decir que sí, este era tu momento y este tu lugar.

Para Jorge Valdano, “los líderes merecen esa diferenciación: algunos están hechos para hacer ruido y otros, para hacer historia”, creo que tú eres de los segundos. Gracias por ser ejemplo de entrega y pasión.

Ojalá dentro de algunos años tú también, como lo hacen otros oaxaqueños que viven fuera, suspires por volver a ver esta tierra del sol… aquí, donde Dios nunca muere.

Correo 📧: olivera.m2688@gmail.com
Twitter 🐦: @MR14M
Instagram 📸: @m1r14m

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone

Leave a Reply